de juny 21, 2006

bella


Solo ella podía seguir tal cual; sólo ella puede ser bella con la lluvia, con el sol, con el frio, con la niebla.

Que otra ciudad merece este título? Bella Venecia; isla de palacios, máscaras, dorados mosaicos y suntuosos trajes. Góndolas que parten hacia estrechos canales siendo guarida de enamorados, terrazas en pleno frio invernal al abrigo de un ardiente capuchino.

Venecia la eterna; romántica, melancólica, cautivadora y siempre bella.

de juny 12, 2006

Milàn

De ben xicoteta vaig estar un cop a Milàn. Es tractava d'un llarg viatge amb bus que van organitzar les monges del col·legi. Amb onze anys no es pot demanar massa i pot ser tenia una vaga idea del que anava a trobar.

Milàn passarà de nou sense pena ni glòria a l'àlbum de records que poc a poc s'esborren. Poca cosa a dir sobre la ciutat llombarda; que fa fred, que neva a l'hivern i que llevat d'una experiència sobre la glaçada terrassa del Duomo i una escapada a la galeria Victorio Emanuelle, res més es pot destacar d'aquesta ciutat gris.

Els/les amants de Gucci, Versace o Armani no crec que estiguin d'acord, però en fi, el viatjar te aquestes cosses, uns es tornen bojos per un indret i altres passem per ell sense pena ni glòria.

de juny 08, 2006

El regreso; Londres


No me lo planteaba, sinceramente. Ni pense que me causaría tanta satisfacción volver a pisar tierras inglesas. Era una alborotada adolescente cuando llegue a la ciudad del grunge y a menudo, los adolescentes, tienden a olvidar.

Habia borrado de mi mente el camino desde Notting hasta mi querido Portobello; la casa dónde tomaba té de jazmin ya no estaba, en su lugar un acogedor pub de paredes de ladrillo, chimenea y cuadros a lo pop art sustituía la oscura teteria donde mil veces me habia recostado en sus cojines.

Esta vez no vi a la menuda Wendy James, con la que solía tropezarme en mi pubertad y cuyo "I don't care" todavía me sacia de libertad cuando las circunstancias agobian más de lo debido. La eche de menos, pero pude adivinar que no debia andar lejos de su amada Portobello.

Alli seguía mi colegio; me acerque hasta su puerta, donde años antes me fumaba mis primeros pitillos y aún hoy, y por desgracia, sigo con el mismo horrible hábito de entonces.

Volvi al Soho, pero encontré que Carnaby ya no era ni tan siquiera la sombra de lo que dicen un día fue. Mi Soho de prostitutas y discos de segunda mano, ya no existía. En su lugar un bufeet de yo-sushi y algunos bares que ni siquiera son de ambiente.

Por suerte, siempre nos quedará Covent Garden; las mismas tiendas, las mismas terrazas, la misma gente. Allí me senti de nuevo, la a niña de quince años que un día llegaba de su Levante Feliz a la gloriosa Londres; sonreí con los mimos callejeros y con los zancudos charlatanes, y poco a poco el inglés se volvió más facil y asimilable. Disfrute de un mal cafe ingles y aburrí a mi compañero con historietas de mi vida en la city.

Esta vez, querida ciudad, espero tardar menos en volver.

de juny 06, 2006

Dubai; el emirato de nunca jamas


Si alguna vez os habeis parado a pensar en lo poderoso que puede ser Dn.Dinero, no os perdais Dubai.

El único hotel de siete estrellas del mundo junto a una playa divina, de un país islámico como el que más, donde las occidentales se pasean en tanga y las creyentes de la palabra del profeta se bañan con abaias.

Una chica pide un cafe en el centro de Dubai, viste shorts de Chanel, camiseta de tiras con bordados de Escada sobre el insinuante pecho y la pedicura más fina que puedas encontrar. De pronto aparece un chico con una túnica blanca hasta los pies, y trata de tapar a su novia con una torera vaquera de las recelosas miradas de los babeantes inquilinos de las mesas de alrededor. Asi es Dubai.




Un creek repleto de vida, extranjeros que nunca llegaran a ser dubaitis que se parten la espalda, día a día, por esa patria chica a la que sueñan con volver. Autobuses que tienen los mejores asientos restringidos a mujeres, oro por doquier, cristal teñido hasta donde alcanza la vista, y en su seno, el centro del Mundo, como ellos lo llaman.

Gente que en su andar de día a día, se paran a ver lo que nunca tendran, las suntuosas villas del complejo The Palm. Anuncios del edficio más alto del mundo, se mezclan con chiquitas entradas en carne, que hacen footing a los pies de las Emirates Towers, cubiertas por un velo negro del que solo se ven sus novedosas Nikes.

Que más puede comprar el poderoso Dn. Dinero??